Estados Unidos registró su crecimiento poblacional más lento desde 2021, impulsado principalmente por una disminución de la inmigración neta, según nuevos datos de la Oficina del Censo.
Entre julio de 2024 y julio de 2025, la población aumentó en 1,8 millones de personas, lo que representa un crecimiento aproximado del 0,5 %. Durante ese período, la población inmigrante creció en 1,3 millones, una cifra considerablemente menor al aumento registrado el año anterior.
La reducción coincide con políticas migratorias más restrictivas, deportaciones generalizadas y una caída histórica en los encuentros en la frontera sur, de acuerdo con expertos citados por medios estadounidenses.
Demógrafos señalaron que, aunque la inmigración neta sigue por encima de los niveles previos a la pandemia, las proyecciones indican que podría descender aún más para 2026 si se mantienen las tendencias actuales.
El crecimiento poblacional también se ha visto afectado por la baja tasa de natalidad. Entre 2024 y 2025, los nacimientos superaron a las muertes por 519.000, una cifra inferior a la registrada a inicios de la década.
Mientras algunos analistas advierten que la desaceleración podría impactar la fuerza laboral y sectores económicos clave, otros señalan posibles beneficios ambientales y en el mercado de vivienda.
