Una jueza federal impidió que la administración Trump pusiera fin a las protecciones migratorias otorgadas a aproximadamente 350.000 haitianos inscritos en el Estatus de Protección Temporal (TPS), un día antes de que expiraran.
La jueza Ana Reyes, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, suspendió indefinidamente la terminación del programa y prohibió al gobierno revocar el estatus legal, los permisos de trabajo o proceder con arrestos y deportaciones de los beneficiarios activos, reseñó CBS News.
En su fallo, Reyes concluyó que la decisión de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, fue “arbitraria y caprichosa” y violó la Ley de Procedimientos Administrativos, al no considerar adecuadamente la situación de violencia, inestabilidad política y pobreza en Haití.
La jueza también señaló que la determinación estuvo parcialmente influenciada por animadversión racial, citando declaraciones previas realizadas por Noem y el presidente Trump sobre Haití y sus ciudadanos.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que la administración podría solicitar la intervención de la Corte Suprema y sostuvo que el TPS para Haití nunca fue concebido como una solución permanente.
El TPS, creado en 1990, ha sido utilizado por distintas administraciones para ofrecer protección temporal a personas provenientes de países afectados por crisis humanitarias.
